Vuelvo a sobrevolar el Atlántico con las manos llenas de frutos, los pies agitados, conmovida de vivencias y con pedazos de mi corazón en el alma de tres bellas personitas. Tal como hemos vivido este calideoscópico trayecto; Carol, Rapha y Pulga marcan íntima e intensamente cada delicada huella.
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1 comentario:
Gracias Che! Te quiero mucho! Igual, tu presencia, así como de Pulga y Carol, es y será siempre muy fuerte en mi vida. Mil bsosss ahora de más cerquita ;-D
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