miércoles, 4 de marzo de 2009

Ha ingresado un nuevo objeto al Museo en la Maleta

Esta misma tarde, sentada frente al Sr. Cardamomo y diseñando la próxima exposición -Carlos Mugica- oriento la mirada hacia el exterior de mi colorida guarida y me conmuevo. De repente los colores de las paredes han salido por un paseo, o ¿es que hay un arcoiris irrumpiendo el conjunto urbano capitalino?
En un ocaso lluvioso, los colores nacen de una azotea: violeta, rojo, amarillo, verde, azul... saltan ad infinitum hacia el añorado universo desconocido, persiste, insiste y no da el brazo a torcer, pero la tierra vertiginosamente sigue su curso y el sol viene a su búsqueda.
Se inmortaliza en esta retina, se le designa un número de inventario y se lo guarda ahí, al lado de la luna llena que Dios le entregó a Isabel en el mes de su cumpleaños por la ventana de nuestra cocina.

No hay comentarios.: