jueves, 28 de agosto de 2008

Edward Steichen


Si tuviera que definirlo, diría que es inquieto, audaz... Lo conocí recién hoy, en mi museo favorito, al que entraba en realidad para ver Máquinas y Almas, pero fui succionada por la museografía de Una Epopeya Fotográfica que me recordó ("recorrer otro espacio fuera del tiempo -o más claro- recordar. Lo opuesto a mi, porque me gusta acordarme de las cosas más que vivirlas o vivir las cosas sabiendo que nunca se pierden porque puedo evocarlas…puedo vivirlas de nuevo al recordarlas y sería bueno que el verbo grabar (un disco, una cinta) fuera el mismo que en inglés, recordar también porque eso es lo que es, que es lo opuesto de lo que es Arsenio Cué[1]) al montaje que armé, ya hace más de un año, de Carlos Mugica, sobre todo por el recurso de colores, épocas y entramados. Me ennoblecí cuando noté que Family of Man (1955) se centra en un recorrido por la vida del ser humano y lo expresa con un entrelazado de colores. Yo, inocente hace un año, tratando de innovar en la utilización de este recurso para decir exactamente lo mismo (¿no es así Patri?).

Cautivada por el geometrismo, me conmoví al descubrir que este fotógrafo acabó siendo montajista de exposiciones. Uf! estos son los momentos en los que voy a estallar de plenitud. Por eso me atreví a volver y detenerme también en las obras expuestas (¿las sobras ex-puestas?).
A partir de 1915 es cuando el trabajo de este hombre comienza a ser atractivo y considero cúlmine su labor en 1926 con Stehli Silk Corporation, donde crea diseños textiles a través de la fotografía "Steichen aceptó el reto, siempre y cuando no estuviese obligado a producir los estampados florales tradicionales. En lugar de ello, eligió motivos de los más inusuales: terrones de azúcar, cerillas, chinchetas, arroz, frijoles y gominolas, gafas, botones e hilos. Dispuso e iluminó estos objetos con su característica maestría"
[2]. Recuerdo que hablamos de principios de siglo XX.
Bueno, bueno y no te cuento Laurita alborotada cuando se encontró cara a cara con la maqueta de Road to Victory (1976) perteneciente al
Denver Art Museum. En 1976 ya se intencionaba que “cada visitante fuera partícipe de la exposición o, más aún, que fuese una parte fundamental de ella”[3]. Hoy seguimos dando vueltas sobre el mismo punto.

La exposición del Reina respeta el sentido de Steichen ¡Enhorabuena! Porque no puedo dejar de verlo, tengo que decir que si bien la selección de textos es buena (no excelente), se podría haber utilizado distinta tipografía para diferenciar los idiomas.
Para concluir quiero contarles que Steichen hablaba sobre “montaje con intención cinematográfica” y que su exposición The Family of Man está inscrita en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Una epopeya fotográfica presenta una obra de arte de su estirpe.

Lau

[1] Tres Tristes Tigres. Cabrera Infante, 1965
[2] Una epopeya fotográfica – Edward Steichen. Museo Nacional de Arte Reina Sofía.
[3] Una epopeya fotográfica – Edward Steichen. Museo Nacional de Arte Reina Sofía.

viernes, 22 de agosto de 2008

"América no es ni un sueño ni realidad, es una hiperrealidad
y es una hiperrealidad por ser una utopía
que ha vivido desde un principio como consumada"

Jean Baudrillard



Así comienza la muestra de Duane Hanson "Esculturas del sueño americano", en la Fundación Canal. Claro que Baudillard se refiere al país -Estados Unidos de América- y no al continente (no puedo evitarlo).

Al entrar me encontré con esculturas y visitantes, tarde 30 segundos en darme cuenta quien era humano. Como cuando, a los 8 años, me paraba en la vidriera (escaparate) de Macarmann simulando que era un maniquí y me enfadaba mucho que la gente crea que soy una persona.

Fundación Canal nuevamente con un montaje impecable, íntimo, dinámico, jugando con intensión clara, atrevidos en su pequeño espacio que jamás pretenden llenar. El visitante: un elemento más. Una pena que no se quien es el museógrafo.

Hanson crítico, aunque innovador sólo en su época. Sus personajes, individuos contextualizados, miran al vacío, excepto Queenie II (1988) que nos mira pero -no se como lo fabricó este tipo- vanamente.

¿Lo que sobra? el folleto que trata de explicarnos lo que quiso decir el artista.

Lau



miércoles, 20 de agosto de 2008

"Diccionario, no eres
tumba, sepulcro, féretro,
túmulo, mausoléo,
sino preservación
fuego escondido,
plantación de rubies,
perpetuidad viviente
de la essencia,
granero del idioma"

Pablo Neruda, Oda al Diccionario

Yo leo ese texto pensando cómo Neruda podría estar hablando de los museos.
Más un texto descubierto en medio a tantos otros fragmentos de mis otras vidas, en mi baúl de memorias personales, siendo trastornados a la extenuación en esos días vacacionales....

lunes, 18 de agosto de 2008



Es difícil mostrarles con una foto quien es Pollaiolo, y más aún lo que es el arte italiano. La sutileza a la que hasta hace una semana no me atrevía a acercarme. Lo percibía frío, vacío, por ende horrible y contrario al concepto de belleza humanizada que traía conmigo.



Ni que hablar de las imágenes de Sassoferrato o de Botticelli, que nada tienen que ver con el Cristo vivo en el que creo. Pero, si de algo sigo segura, es que una cosa es arte, otra es religión y otra la presencia Divina -que pueden o no relacionarse-.

Italia es sensible, el arte te entra por los poros. Yo pensaba que respirar arte era caminar por Avenida Corrientes, perderse en algún teatro y no poder esquivar la melodía que danza por las calles porteñas. Tal vez hoy siga pensándolo, pero también aseguro que respirar y sentir arte es caminar por Lombardía, oler a Miguel Ángel, sentir a Del Cairo, escabullirse en Tintoretto, enloquecerse con Crivelli, vomitar a Canaletto, danzar entre arquitectura neoclásica, introducirse en el barroco italiano y sublimarse con Bizancio. Señores y señoras, el arte consagrado está mucho más cerca nuestro de lo que imaginamos, palpitémoslo.


Consumo esta belleza. ¿Qué capacidad de retención tendrá mi retina? Tengo un nuevo regalo y los invito a disfrutarlo, acariciarlo entre las manos y perdernos en su juego atemporal.

Lau


miércoles, 6 de agosto de 2008

Samba do Avião



Bien, el vídeo no es mío, y esa es la llegada en el Aeropuerto Santos Dumont, de vuelos nacionales. Yo, claro, llegué por el aeropuerto internacional, el Galeão. Pero el importante es que estoy en el Río, recorriendo las calles de mi historia, en un invierno de una media de 25ºC, matando saudades, sentiendo saudades, y con muchas cosas aconteciendo dentro de mí...

Mi Río me recibe como nuestro Cristo, "de braços abertos sobre a Guanabara", y hay mucho que contar.


Esa foto sí es mía, pero fue en una otra vida, cuando volar en un NA T-6 parecía usual...