Ahora sabes el fuerte que fue para mi caminar por las calles de Lisboa. Aunque no sea de Ouro Preto de que hablo, un día te llevare por los caminos del centro antiguo de Rio y verás de que hablo. Era como caminar por las calles de mi memória, pisar las piedras blancas y negras por las cuales aprendi cada paso. He reconocido en Lisboa mucho más que una história comum con otros 200 millones de personas, he reconocido a yo misma.
saudades.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario